|
BIENVENIDOS
A
CIUDADANOS PARA LA
LIBERTAD

YA ESTÁ AQUÍ CIUDADANOS PARA
LA LIBERTAD
Somos ciudadanos españoles que deseamos seguir manteniendo nuestros
vínculos culturales y sociales junto al conjunto de ciudadanos de España.
Ciudadanos españoles que desde País Vasco, Cataluña y el resto
de comunidades autónomas se plantean mantener el mismo nivel de
solidaridad con todos nuestros conciudadanos independientemente de su residencia
nacional. Ciudadanos españoles que deseamos que el progreso y la libertad sean
compartidos desde todos los puntos cardinales de nuestra nación, en estos
momentos en que desde los distintos parlamentos autonómicos se están
constituyendo las ponencias para abordar reformas, nos proponemos incidir en
dicho proceso desde la participación ciudadana y con la firme voluntad de hacer
cumplir las leyes vigentes, única garantía de una convivencia sólida y
permanente.
Lo que podemos
llamar el detonante del nacimiento de Ciudadanos para la Libertad son las
ominosas y ridículas conversaciones de Carod-Rovira con ETA. Pensamos que no se
trata de un capítulo accidental en la vida política catalana sino de la
culminación de un largo y concienzudo proceso de desafío al estado de las
autonomías y a la democracia. Proceso que empieza por la indecente victimización
de la sociedad catalana para lograr el objetivo secesionista o para en el más
leve de los casos lograr la reforma del Estatuto. Proceso que sigue con la
estigmatización del castellano y de todo aquel que no se identifique con la
ideología nacionalista y, en definitiva con toda esta cultura del odio a España
en la que se ha educado a las jóvenes generaciones.
Nacemos para
reclamar el verdadero Estatuto que está antes del de Autonomía y que es el de
Ciudadanía y nacemos para demandar la libertad que empieza por el derecho de los
catalanes a no ser catalanistas ni a profesar ninguna otra ideología de manera
impuesta.
Esta
reclamación se hace más patéticamente necesaria cuando es ETA la que intenta
imponer sus ideas poniendo nota a los ciudadanos catalanes y permitiéndose
indultarles en la medida en que les imagina parecidos a ella. El grotesco
comunicado de ETA no hace más que confirmar la gravedad que reconocíamos en las
conversaciones entre ERC y la banda terrorista.
Ciudadanos para
la Libertad nace para marcar una línea entre un antes disimuladamente insidioso
y una insidia que ya no se puede disimular. Creemos que quienes hasta hoy han
querido estar ciegos y no reparar en la gravedad de lo que se estaba gestando ya
no pueden ignorarla ante la evidencia. No podemos olvidar tampoco que el
episodio truculento y rocambolesco de Carod Rovira en Perpignan no es si no un
instrumento al servicio de la ideología de la secesión y una explicitación del
lema ya latente en el propio nacionalismo catalán del todo vale para lograr el
objetivo soberanista.
Tras
veinticinco años de vigencia nuestra Constitución ha servido para resolver
muchos de los problemas que desde el siglo XIX habían convulsionado a la
sociedad española: su forma de estado, la separación entre iglesia y estado, el
desarrollo de un estado social de derecho en el que las necesidades básicas de
los ciudadanos están garantizadas y, finalmente, la distribución territorial del
poder que ha llegado a un nivel de descentralización que ni el más optimista
nacionalista se podría haber imaginado.
Sin embargo, a
pesar de todos estos logros, la sociedad española ha sido convocada por las
fuerzas nacionalistas de Cataluña y el País Vasco a una profunda reforma
constitucional.
Con expresiones
solo formalmente distintas estos nacionalismos pretenden asumir una soberanía
que en el actual marco constitucional no tiene cabida, por ello sus propuestas
implican la puesta en marcha de los mecanismos de reforma constitucional,
mecanismos que explícitamente estas fuerzas están dispuestas a
vulnerar.
Por si esto no
fuera poco, la soberanía reivindicada implica, dada la composición
sociodemográfica de las comunidades vasca y catalana y la configuración de las
fuerzas políticamente organizadas en dichas comunidades, que un importante
sector de ciudadanas y ciudadanos percibamos la posibilidad de que dichas
aspiraciones acaben amenazando nuestras garantías de libertad e
igualdad. |